Robert Crumb estuvo en Bilbao ( ¡oh si!)

Robert Crumb en Bilbao

Intentaré huir de la mitificación, en la que no encaja este héroe del cómic (de los de verdad, no como los de Marvel, aunque también me gusten). Para los que no lo conozcáis (¿realmente hay alguien así en la sala?), deciros que Robert Crumb es el arquetipo del dibujante de cómics underground del los años 60 en USA. Vamos, como Dios, pero sabiendo dibujar.

La vida de Crumb no ha sido un jardín de rosas, con una familia en la que su madre  sufría transtornos mentales y en la que su padre era violento y maltrataba a los niños. El cómic fue para él su vía de escape de un mundo en el que se sentía como un bicho raro. No cuento esto por morbo, el dibujante habló de ello en la sabrosa entrevista pública que le hizo el inefable Santiago Segura, en su macarrónico inglés. Es más, se le veía a Crumb más a gusto hablando de su historia personal, del sexo y sus obsesiones, que de su propia obra y personajes.

Robert se declaró un poco cansado de un éxito, que no rechaza, pero que le ha llegado un poco tarde. Confesó que sólo empezó a ganar algo de dinero a partir de los años 90. Por otro lado, cosa bastante habitual en las viejas glorias, parece molestarle que la gente le recuerde más por sus antiguos personajes ( el Gato Fritz, Mr. Natural o su colaboración con Harvey Pekar en American Splendor) que en su trabajo actual, menos conocido, pero de más valor artístico (reconoce que con los años se ha vuelto un perfeccionista y que ahora corrige mucho más que cuando era joven).

Como casi todos los verdaderos artistas no le gusta que le etiqueten. Para él, el movimiento hippie fue algo que pasó paralelamente a su vida y el hecho que dicho movimiento lo convirtiera en uno de sus iconos, no debería definirle de forma absoluta. De hecho, según nos cuenta,  el intentó vivir como un hippy en plan comuna y fué un desastre. Para los que queráis conocer algo más de su vida y obra os recomiendo el documental Crumb de Terry Zwigoff que se proyectó después de la charla, y donde la persona y el personaje queda expuesto en su más cruda realidad (las escenas con su familia son, de verdad, muy fuertes).

Le preguntaron también por los autores de cómic contemporáneos que le resultan interesantes y citó  entre ellos a Daniel Clowes, (cuya obra más famosa Ghost World fué también llevada al cine por Terry Zwigoff),  Chester Brown y sobretodo la crónica valiente de Joe Sacco en sus libros sobre Palestina y los Balcanes.

Robert Crumb no es amigo de festivales y convenciones así que es de agradecer que los organizadores de La Risa de Bilbao le convencieran para esta inusual charla. Al final del acto hubo numerosas presuntas de un público entregado y algo friki, que terminaron de darle un auténtico sabor under al acto.

Conociendo la historia de la vida de Crumb, uno llega a pensar que el talento de verdad siempre termina por ser reconocido, a pesar de muchas dificultades, aunque no se si esto puede ser generalizable. El hecho mismo que muchos grandes creadores hayan sido reverenciados después de muertos contradice esa afirmación.

P.D.: La foto es de la organización, dado que a los simples mortales no nos permitieron tomar fotos del acto. Para más información sobre Crumb se puede visitar la página web oficial del artista.

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