Un hombre, una empresa, una marca
Aprovechando que estos días estamos con lo de EMPRENDE2012, un evento del Gobierno Vasco para la promoción del auto empleo, podemos hablar tanto del emprendimiento, como de la necesidad de que cada nueva empresa nazca desde el principio con una imagen de marca que la diferencie y la situe en el mercado.
Emprendimiento, el nuevo paradigma
El hecho de generar valores encaminados a la creación de nuevas actividades sociales, y, sobretodo, económicas, no ha estado nunca fuera del ámbito de las ideas en el entorno del País Vasco, la institucionalización de estas ideas, si es un paso adelante y una novedad.
Este clima favorable al emprendimiento por parte de las instituciones nació en la anterior crisis, y no de forma inocente. Al gobierno de turno siempre le ha interesado que sus estadísticas de paro se redujeran al mínimo. Una persona que monta su propia empresa, deja automáticamente de estar en el paro y hasta ahí podemos leer…
De todas formas, como dice el refrán, hay que hacer de la necesidad virtud, y en este caso la filosofía emprendedora me parece de las más positivas, ya que nos enfrenta a todos, primero al acto creativo de decidir nuestro futuro y luego a la cruda realidad. Llegado a este último punto las instituciones y las consultoras que les acompañan suelen desaparecer, y aquí es donde este tipo de eventos pueden echar una mano, para consolidar, junto con políticas de apoyo, a las empresas recién nacidas.
Cada nueva empresa, una marca
Parece de perogrullo, pero no tengo claro que en los trabajos de iniciación se de la suficiente importancia a las necesidades de imagen y comunicación de los recién nacidos.
Está claro que nos movemos en una sociedad en los que el valor añadido se consigue a base de tecnología, pero, sobretodo, creando un entorno comunicativo que arrope a los productos, los servicios y la empresa que está detrás de los mismos.
En este contexto vemos como son las marcas (esas imágenes etéreas en nuestras mentes), las que venden y, lo demás lo compramos en los chinos. De hecho la mayoría de las grandes firmas apenas tienen fabricación propia, al mismo tiempo que hay cadenas de montaje de las que salen productos que únicamente se diferencian por su etiqueta, y sin embargo, es esa etiqueta, la que genera el valor añadido y la que define, el éxito o no del producto o servicio.
Si no hay marca, sólo hay precio
Una empresa que no base su estrategia de desarrollo en el mundo de creación de marca, está abocada a luchar por su supervivencia en el ámbito de la guerra de precios y, es un ámbito muy cruel, donde solo los más fuertes sobreviven.
Cuando hablamos de marca, está claro que no sólo debemos incluir los aspectos relativos a la identidad corporativa y la comunicación, una marca se construye a base de tecnología, el diseño de productos y servicios sólidos, atención al cliente y precios competitivos.
Todo el desarrollo de una empresa o proyecto personal termina creando una imagen única (o eso al menos deberíamos intentar), que hace que el posible usuario busque nuestro logotipo, antes de mirar el precio, y si este es razonable, opte por nuestra empresa como cliente.
Como siempre os dejo una reflexión para el camino: ¿Se da la suficiente importancia a la creación de una marca en los procesos de emprendimiento actuales?
P.D: Con posterioridad se puede acceder a la mayoría de las ponencias del evento Emprende 2012 en esta dirección de YouTube: Euskadi Emprende -YouTube