¿Un precio distinto para cada cliente?

Robin HoodAyer me metí al cine para pasar la tarde con un amigo. La película prometía. El director era Kenneth Branagh, de origen norirlandés y con varias nominaciones al Oscar como director guionista y actor, sobretodo especializado en Shakespeare, y entre los actores se encontraban Anthony Hopkins, ganador de un Oscar y 3 nominaciones más, Natalie Portman, reciente ganadora del Oscar a la mejor actriz del 2011 y con otra nominación anterior,  Rene Russo (Arma Letal) y Stellan Skargard, que tiene a sus espaldas un Oso de Plata al mejor actor en el Festival de Berlín y es recordado por sus interpretaciones en Rompiendo las Olas y Dogville.

Con todo este bagage artístico, uno podría esperar hora y media de delicatessen dramático y cinematográfico. Claro que, si añado que en la puerta del cine nos entregaron unas gafitas para verlo todo en 3D, la gente más avispada sabrá que estuvimos viendo Thor, la última apuesta de la factoría Marvel Comics. Sería injusto decir que no me lo pasé como un enano, pero hay que reconocer que el valor artístico de la película está más cerca de los premios Razzies que de los Oscar.

Una cosa está clara, todos los nombrados cobraron un pastón, y aseguraría que todos ellos, aunque algunos tenían solo pequeños papeles, cobraron más que el protagonista de la película, Chris Hemsworth, que es todavía un perfecto desconocido en el mundo del cine.

Estos actorazos normalmente tienen cachés elevados cuando trabajan para películas de Hollywood de alto presupuesto, aunque estas películas no les supongan un gran esfuerzo a la hora de elaborar sus personajes. Por otro lado son capaces de trabajar casi gratis (el mínimo que les exige el sindicato de actores) si la película les interesa artísticamente, como por ejemplo en el caso de los filmes que realiza Woody Allen con estrellas de primer orden (casualmente los propios Kenneth_Branagh, Anthony Hopkins y Natalie Portman han trabajado para él).

Está claro que el mundo de la comunicación y el diseño no es comparable al del cine de Hollywood, pero si es cierto que la valoración económica de los trabajos está muchas veces mediatizada por el cliente. Por ejemplo, en un proyecto de Identidad Corporativa, no se valora lo mismo trabajar para una entidad bancaria, una Pyme o una ONG. En el primer supuesto,  casí estamos obligados a presentar un presupuesto alto, si queremos que nos tomen en serio. En el segundo seguramente que el presupuesto estará más relacionado con un coste por horas de trabajo y en el último, quizá nos planteemos hacerlo de forma gratuita.

Esta escala de valores está relacionada, por una parte con la apreciación que tenga el mercado de nuestro trabajo, por otra con la división en nichos poco conectados de dicho mercado, y por último, con lo que Julen Iturbe en su artículo La Oportunidad del Precio llamaba economía Robin Hood. Es decir, si no lo he entendido mal, cobrar más al que más puede pagar, para poder dar un servicio similar a aquel que lo necesita pero no puede asumir el coste.

Todos estos conceptos son muy discutibles y polémicos, pero está claro que el desarrollo de Internet ha permitido a muchos profesionales, sobretodo informáticos, ofrecer productos de calidad a coste casi cero, gracias a que esos mismos profesionales trabajaban, bien remunerados, como desarrolladores o consultores, para otras empresas.

La pregunta del título, sigue, por tanto, en el aire, ¿es apropiado, inteligente, lícito, ético, etc. cobrar un precio distinto a cada cliente? . Si encuentro la respuesta, os lo haré saber.

8 respuestas a «¿Un precio distinto para cada cliente?»

  1. Yo te diría que según las ganas que tengas de realizar el proyecto te adaptas al presupuesto. Si tienes un caché muy alto dirás no a según qué clientes, que creas que no te convienen para tu imagen, pero es posible que digas sí a una ONG que trabajes gratuitamente sólo por el hecho de hacer una película que no tenga todos los condicionantes de marqueting.

  2. Muy interesante debate, de hecho personalmente opino que al menos, puede ser en ocasiones apropiado e inteligente. Lícito o ético… bueno, supongo que desde el cristal del que se mire.

    Salu2.

  3. Muy interesante la analogía del comienzo.
    Considero que es apropiado, inteligente, lícito, ético, etc. cobrar un precio distinto a cada cliente a partir de la evaluación del mismo, o sea, desarrollo, capacidad y futuro. Y ese punto es fundamental, porque si apostamos por una pyme que hoy es pequeña pero creemos que en un futuro tendrá mucha capacidad comercial, me parece una buena estrategia trabajar con una cotización media, donde ellos tienen más ventajas, pero nos aseguramos seguir trabajando juntos en el desarrollo de la empresa.

  4. Es totalmente lícito y mi pregunta va mucho más alla, por qué todo lo mueve el dinero? No nos estamos dando cuenta de que va a ser el cáncer de nuestra sociedad, a muchos, esto les puede parecer demagogia, pero hay algo claro, si nos movieramos por otros parámetros como puede ser solidaridad,eliminar diferencias sociales,el mundo no creeis que seria mejor?

  5. Aunque en ocasiones podría parecer un tanto contradictorio, creo que es valido lo que se plantea, no hay nada de malo en elegir los clientes en base al tipo de proyectos que se pueden realizar, lo importante es que se genere valor para todos los involucrados y todo tendera a estar bien. Buena nota, voy a compartirla en Facebook con los De la oficina, va a ser un buen tema para la hora del café.

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