Nuevos negocios en el reciclaje de datos
No se si la gente se da cuenta, pero cada vez que publicamos o transmitimos una información por la red, esa información queda registrada, tanto en contenidos, como en lo que se podría llamar información situacional o metainformación. Esto quiere decir que es información puede ser catalogada según su procedencia geográfica, según el idioma utilizado, según el navegador y/o programas utilizados para producirla, e incluso, si procede de redes sociales, puede acompañarse de información sobre edad, nuestro sexo, situación laboral, de pareja, nivel de ingresos, gustos a la hora de adquirir productos, religión, ideario político, etc…
Esta es una de las razones por las que existen tantas compañías que ofrecen servicios gratuitos en la Web. porque en muchos casos hemos dejado de ser consumidores, para convertirnos en el propio producto. Es decir, estas empresas realizan una doble venta, por un lado comercializan espacios publicitarios a los que acceden los usuarios y por otra venden los datos estadísticos, sobre las preferencias de sus usuarios a las empresas de productos de consumo.
Por otro lado en la red existe, cada vez más lo que podríamos denominar basura en la red. Sitios que han quedado obsoletos o abandonados, que todavía permanecen en la memoria de servidores, sin que sus dueños tengan ya control sobre los mismos.
Por último, hay otra gran cantidad de información disponible, que es la que están liberando los organismos oficiales, de forma consciente, a través de programas de Open Data, o de forma inconsciente, a través de sus publicaciones, transmisiones y filtraciones en la red. Como ejemplo positivo podemos encontrar el programa Aporta, a nivel estatal, para el desarrollo de aplicaciones sobre datos público y a nivel de Euskadi, el Open Data Euskadi.
Sobre todo este conglomerado de datos, tanto público, privados pero accesibles, liberados o filtrados, están naciendo una serie de nuevos negocios y/o proyectos en lo que se ha venido a denominar el data mining. Algunos persiguen el interés público trabajando en la difusión de los datos de organismos oficiales, otros crean aplicaciones comerciales, pero de interés general (repositorios legislativos, información de registros, convocatorias de concursos y ayudas…) , los más, simplemente buscan el beneficio en la venta pura de datos para uso comercial, . También es un terreno abonado para otras actividades menos loables, como los sistemas de espionaje tipo Echelon, o la delincuencia organizada.
En todo caso la información, como un residuo más, se va acumulando y estas empresas de data mining son las encargadas del reciclaje, de devolver a esa información, perdida, olvidada o filtrada, un valor de uso, o un valor comercial.
¿Conseguirá el reciclaje parar el calentamiento informativo global?