
La Identidad Corporativa Visual de las empresas no se libra de las modas y tampoco de la búsqueda de la innovación. Durante muchos años el naranja se identificó en nuestro país con el color butano y las empresas y los diseñadores huían de el como de la peste. La mayor conciencia de las organizaciones sobre su imagen les llevó a la elaboración de los famosos libros de Identidad Corporativa Visual, donde se recogían los diseños de logotipo y también las fuentes tipográficas y los colores asociados a cada entidad. El uso generalizado de los sistemas de color (los «Pantone«) permitió que cada empresa se apropiara de un color determinado. Los rojos y los azules marinos copaban el ranking corporativo. A estos se unieron los verdes, aupados por las ideas ecológicas a las que las empresas querían asociarse. No quedaba mucho donde elegir; así que el naranja, el que había sido el patito feo de los colores se convirtió en el cisne más buscado. Y ahora ¿hacia donde?. Nos quedan los amarillos, los lilas, el magenta, el marron… . Como esto no pretende ser más que un comentario, si quieres profundizar en el tema del color puedes visitar la página web de fotonostra y empaparte de este y otros temas.