
Un poco de hardware
En principio el sistema es simple, físicamente consiste en la instalación de un monitor conectado a un ordenador y este a Internet. Ahora, además con la existencia de monitores smart TV, hay muchos modelos en los que no necesitamos el ordenador para navegar por la red. El tamaño y ubicación del mismo dependerá del espacio que tengamos en nuestro escaparate. Otra idea puede ser la instalación de un monitor sobre una plataforma que permita ponerlo y quitarlo a nuestra voluntad.
Soluciones al alcance de la mano
Una vez acondicionado la parte del hardware, tendríamos que crear, editar y publicar los contenidos que deseamos exponer en nuestro escaparate virtual y aquí, podemos recurrir a varias opciones, que vamos a exponer de la más simple a la más sofisticada (siempre dentro de un baremo lowcost):
- Podemos realizar una colección de fotos de nuestros artículos de oferta, o que nos interese promocionar. Podemos editar dichas fotos e incorporar en ellas información sobre su precio y características. Una vez echo esto sólo tenemos que grabarlas en un pendrive usb y exhibirlas en nuestro monitor, con el programa de fotos del mismo monitor.
- Podemos ir un paso más allá y desarrollar una página web que permita la implementación de galerías de productos a pantalla completa y con exhibición en modo de pase de diapositivas (slideshow), de las mismas. Cada foto además puede incorporar la misma información del caso anterior. La ventaja de este modelo es que podemos realizar la actualización del escaparate desde cualquier lugar, ya sea nuestra casa o estando de vacaciones.
- Un tercer escalón sería que nuestra página web tuviera habilitada funcionalidades de e-comerce. Bién en su mismo desarrollo o bién a través de servicios de terceros. Entiéndase que estamos hablando de servicios lowcost, es decir, pensamos en páginas de ofertas que no superen los 50 productos o items, lo que supone que podemos encontrar soluciones de bajo coste y fácil mantenimiento. En este caso cada producto o servicio exhibido podría mostrar un código QR, que desde el teléfono del paseante le remitiera a la página de compra de ese producto. En el caso menos directo, el posible comprador se llevaría una referencia del producto en su móvil.
- Como complemento a lo anterior, aquellos productos que publiques en tu escaparate los puedes luego difundir en las redes sociales, a través de Pinterest, tu página de Facebook , Twitter, etc.
A partir de este punto el modelo se puede hacer todo lo sofisticado que deseemos, dependiendo de las posibilidades técnicas que incorporemos al sistema. Podemos así mismo mostrar videos promocionales de los proveedores, o intercambiar espacios con otros comercios, e incluso alquilar espacios en nuestro propio escaparate. Como siempre, si deseas más información en VCD, estaremos encantados de asesorarte.
¿Tu escaparate es pasivo o proactivo?
