
Que queremos jugar a nuestro rol favorito con las piezas originales, pues bajamos los modelos de Internet y con nuestra impresora en 3D los creamos a partir de una masilla plástica. El teletransporte de la popular serie Star Trek está cada día más cerca de los hogares. Este proyecto del MIT lo explica paso a paso.
Pero su uso industrial es mucho más interesante. En el momento que los escáneres e impresoras tridimensionales bajen de precio, cualquiera podrá rediseñar piezas sobre modelos reales y crear moldes para fundición casi de forma instantánea. Para los más escépticos lo mejor es ver este reportaje de Bussines Week.
Hasta ahora su uso, debido al elevado coste, se reduce a empresas de alta tecnología, innovadores y artistas, pero pronto nuestro entorno se verá invadido de objetos salidos de las tripas del ordenador con apretar un solo botón y, eso sí, después de gastarnos una pasta en consumibles. Para los que quieran más información pueden visitar la página de Juan Freire .