
De todas formas hay partes de esta tecnología que sí podría aplicarse de una manera más amplia y más acelerada, como el que se refiere a los puntos de información y la señalética acompañada de etiquetas con código QR. Este es un campo de fácil desarrollo y con una medios al alcance de cualquiera. ¿A quién no le ha pasado, el llegar a un monumento o estatua de prócer, en una visita turística y no disponer más que de una pequeña información referencial del mismo?. Esto podría arreglarse, fácilmente si la placa del monumento llevara una etiqueta QR que nos remitiera a una página web con información relevante. Quizás no estemos todavía en un mundo de realidad aumentada, pero ya estamos preparados para la realidad comentada.
De esta forma se podrían crear itinerarios turísticos o simplemente informativos, en los que las placas de las calles llevaran también códigos QR con un enlace directo a Google Maps o similar y, porqué no la razón del nombre de la calle. Aparte quedan las posibles aplicaciones comerciales derivadas de la misma.
Un código QR puede contener más de 4000 caracteres, lo que es más que suficiente para una información de referencia, y su uso más habitual es alojar un enlace a una página web donde se puede acceder a la información. La mayoría de los smartphones disponen de serie, o por descarga de lectores de este tipo de códigos, que funcionan, de forma similar a la cámara de fotos: centramos el código en la pantalla y al aceptarlo somos referenciados al texto o el enlace que este contiene.
Os dejo esta presentación de la empresa MindProject, que me parece muy clara:
Para terminar os dejo una preguntita: ¿Pondríais a las placas de la calle un código QR?