Esta relación entre música y otras artes o artesanías se ha dado históricamente e incluso crea analogías. Así se habla de tonos musicales, de matices, de obras sombrías o luminosas. También en la pintura nace la idea del ritmo y el tempo, según las formas, colores o incluso la fuerza de las pinceladas. En el fondo la ciencia estaría diciendo que todo depende de la longitud de onda con que se vea (o escuche).
Encuentro un viejo artículo un blog que resume esta relación de forma precisa:
Como artes hermanas, la música y la pintura comparten un vocabulario común. los colores tienen tonos y armonías mientras que en ambas artes se habla a menudo de composiciones…
De hecho existen artistas que han basado su obra en la traducción de la música en pintura, como los conceptos que utiliza Phillip Schreibman y que podemos ver en su web. O al contrario músicos que se han inspirado en pinturas para sus composiciones, el caso más conocido son los famosos Cuadros para una Exposición de Músorgski.
Pero no me quiero poner pedante, la historia del arte alberga muchos ejemplos de esta relación. Más que nada quería excusarme por que últimamente utilizo demasiadas líneas quebradas y armonías poco habituales en mis trabajos y todo se debe a un exceso de música de Bartók en la programación de Rádio Clásica.
