
Lo primero que hay que conseguir es que el uso de las dichosas redes no suponga una pérdida de tiempo. Y es que está muy bien atender Facebook, YouTube o Twitter, pero también tenemos que currar para sacar la nuestra empresa adelante. Por ello hay que encontrar el punto medio entre la búsqueda de oportunidades de negocio y el aprovechamiento de nuestro tiempo de trabajo:
- El primer paso es determinar o saber qué objetivos nos proponemos conseguir al emplear estas redes. Los mismos pueden estar relacionados con la búsqueda de información, el marketing, los contactos o una combinación de las tres. Dependiendo de ello debemos elegir las herramientas más adecuadas para cada caso.
- segundo, hay que crear pautas de trabajo que nos permitan aprovechar el tiempo utilizado en Internet:
- Podemos establecer un calendario de horarios y asignar tiempos a cada labor.
- Centrarnos en aquellas redes a las que se conectan las personas que nos interesan. (Primero debemos hacer una pequeña investigación acerca de qué redes utilizan nuestros posibles clientes, por ejemplo).
- Recordar el objetivo de nuestra actividad en la red y evitar las distracciones, que nos llevan hacia otros derroteros. Quizás sea lo más difícil, ya que cuando entramos en Internet, somos bombardeados constantemente con accesos a nuevos enlaces, que nos alejan de nuestra intención primaria.
- Po último, podemos emplear herramientas de Internet que nos faciliten la labor:
- Herramientas de publicación simultánea como Ping.fm que nos permiten crear mensajes para múltiples redes sociales, de varias formas (móvil, e-mail, navegadores) y al mismo tiempo.
- Herramientas que nos facilitan subir videos a múltiples plataformas como TubeMogul.
- Utilizar las ventajas del RSS, para que nuestros contenidos se distribuyan por la red.
- Seguir a nuestros contactos de interés a través de servicios centralizados como FriendFeed, que nos permiten estar al corriente de sus actualizaciones en diferentes redes.
No se si estas indicaciones nos acercan un poco a un uso más racional de las redes. Lo que está claro es que cada vez hay una mayor proliferación de las mismas y debemos saber para qué utilizarlas, cuánto tiempo podemos dedicar y qué herramientas nos facilitan la labor.