Categoría Diseño

1

¿Y si el póster vale tanto como la película?

Anatomy of a murder, póster de Saul BassCuando llegan las fechas vacacionales, aunque no siempre lo sean para mi, me apetece recrearme un poco en la belleza y relajarme. Para ello puede valer una buena película, pero a veces tampoco hace falta entrar al cine. Basta con quedarnos a admirar el cartel que la anuncia y ya tenemos bastante.

La mayoría de los buenos afiches que me gustan están relacionados con cineastas que a la vez me han resultado interesantes. Entrando en tema podemos empezar por algunos clásicos. Uno de los que primero me viene a la cabeza es Billy Wilder. Sus películas no tienen desperdicio, su crítica mordaz de la sociedad tampoco. Detrás de algunas de estas creaciones como la de One,Two,Three (crítica despiadada a la guerra fria) está Saul Bass, que casualmente también colaboró activamente con otro de mis cineastas más admirados Stanley Kubrick, que a su vez era diseñador y volvía locos a sus artistas gráficos hasta dar con lo que el quería (se dice que al  señor Bass, que no era ningún becario, le hizo presentarle más de trescientos bocetos antes de aprobar el póster de El Resplandor).

Leer +
0

Cuando Google te mete el dedo
(perdón, el Glass) en el ojo

Google GlassPara redondear ese mundo de autistas funcionales en el que se esta convirtiendo nuestro planeta, con la gente embutida permanentemente en sus cascos, y atrapada por los mensajes y juegos de sus dispositivos móviles, nace Google Glass, para que ninguno de nuestros sentidos quede asilado del mundo virtual ni un minuto, aunque para ello nos desconectemos del mundo real la mayor parte del tiempo.

Leer +
1

El futuro (de juguete) ya está aquí

Mars Attack robotEstá claro que los cacharros tecnológicos (gadgets que les llaman por otros lares) son la espuma de la tecnología. Son lo primero que nos llama la atención y, muchas veces aparecen como la punta del iceberg de tendencias que pueden, o no, consolidarse.

Este futuro de juguete es más amable que el que nos espera de verdad. Son los caramelos de ese tercer mundo globalizado al que nos acercamos a pasos agigantados.

Leer +