Las aplicaciones parecen tan variadas como los campos en que se quiera utilizar. Por ejemplo, si pensamos en el papel pintado, podríamos redecorar nuestra casa, a golpe de ratón, y en pocos minutos. También hay otros usos más técnicos, como electrodomésticos que cambian de color a medida que cumplen la función programada o usos militares, como el camuflaje.
Por ahora, sin embargo, las aplicaciones se van a restringir a objetos pequeños y de consumo tecnológico, como los reproductores de MP3, los teléfonos móviles o las consolas portátiles de juegos. Estos elementos, facilitan la carga de nuevas pieles (skins) por parte del usuario desde Internet y permiten la incorporación de esta tecnología, sin grandes costes, debido a su tamaño reducido.
Dentro de unos años, nadie preguntará en qué color viene tal o cual objeto, sino que la pregunta será la capacidad de almacenamiento de diferentes diseños y la posibilidad de incorporar los que hemos creado nosotros mismos.
Para los que quieran más información técnica, pueden descargarse el informe (PDF) que ha realizado la empresa para exlicar su tecnología.