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Redes sociales para tímidos (y Pymes)

social duchaEl problema en el uso de las redes sociales por parte de las pequeñas empresas y los autónomos es que casi todas las estrategias de libro están enfocadas a la promoción de las grandes firmas, que, por su tamaño, pueden aspirar a tener una comunidad de seguidores que les proporcionen un apoyo al desarrollo de su marca. Con las pequeñas empresas pasa como con la nanotecnología, que las leyes que se aplican para lo grande, no siempre funcionan con lo pequeño.  Por ello me voy a atrever a hacer algunas sugerencias razonadas de cómo incorporarse a este mundo, sin excesivas pérdidas de tiempo.

¿Por qué utilizar las redes sociales?

La pregunta de perogrullo, tiene la misma respuesta que utilizan los grandes montañeros cuando les preguntan porqué escalan tal o cual montaña: porque están ahí (son un medio más). Lo mismo que hace unos años con las páginas web, las redes sociales son otro lugar donde un posible cliente nos puede localizar. Que contacte luego con nosotros es otro cantar, pero está claro que si no estamos , nunca nos va a encontrar. Hay incluso una parte importante de internautas que casi todo (búsquedas, relaciones, compras…) lo realizan siempre a través de estas redes.

¿Qué redes sociales me interesan?

Para una gran empresa esta pregunta puede que necesitara de grandes estudios sobre el uso y disfrute que, de cada red, hace la parte de la población a la que queremos dirigirnos. En un ámbito cercano, yo me atrevo a aconsejar las siguientes:

¿Cómo empiezo?

Para los más tímidos vamos a proponer una hoja de ruta, como en los grandes problemas mundiales:

  1. Crea un blog: si, ya sé que un blog no es una red social, pero el blog es un punto de partida para que tu experiencia profesional se difunda, contando lo que sabes hacer y lo que has hecho para otros clientes, mediante ejemplos, que pueden ayudar a atraer nuevas personas a tu círculo. Si tu página web no te permite crear un blog directamente, puedes hacerlo en servicios independientes como WordPress.com, y luego enlazarlo a la página de la empresa. Este servicio y otros similares (como blogger de Google) también tienen ciertas utilidades de red social.
  2. Crea cuentas e identidades en las redes sociales: antes de sacarles partido tenemos que pasar por el farragoso proceso de darnos de alta en cada una de las redes que nos interesen, aunque no tenemos que hacerlo todo de golpe, podemos empezar poco a poco con una cuenta en twitter y un perfil en Facebook  y/o LinkedIn y más adelante ya crearemos las páginas de la empresa y participaremos en grupos y otras redes. Es importante que nuestras identidades digitales nos identifiquen de forma clara y nos relacionen con nuestra empresa. Debemos intentar que estas identidades sean similares en todas las redes que participemos.
  3. Enlaza con tus perfiles digitales en las redes sociales: crea links desde tu página web y/o blog a tus perfiles en redes sociales y viceversa, para que tu pequeña comunidad de intereses se interconecte.
  4. Busca contactos y crea relaciones: seguro que parte de tu ámbito económico (proveedores, clientes, colegas de profesión, etc.) ya está en alguna de las redes. Debes buscarles en cada red (suelen facilitar herramientas de búsqueda a través del e-mail o por nombres y grupos) y pedirles que se conecten contigo y más adelante invitarles a que conozcan la página de tu empresa.
  5. Publica información de interés para tus círculos de influencia y difúndela entre tu red de contactos: esta información puede ser un artículo en tu blog, que luego difundes en tus perfiles sociales y a través de grupos, ofertas pensadas solo para la red, avisos de eventos, o reseñas de informaciones generadas por terceros que tu puedes redifundir o retuitear.
  6. Atiende, participa en debates y comenta en otros blogs  redes y grupos de terceros: en este mundo social tan importante como emitir un mensaje es participar en la conversación y muchas de estas conversaciones las habrán iniciado otros. Siempre que se participa en la conversación, se gana algo de relevancia social.
  7. Cae en la vorágine social sin morir en el intento: las redes sociales pueden ayudar a aumentar la visibilidad de tu empresa, pero, en la mayoría de los casos, no van a suponer un aumento sustancial del volumen de negocio. Por esta razón, después de un necesario impulso inicial es conveniente racionar el tiempo que dedicamos a la acción social, adjudicándole un tiempo fijo, pero comedido, de nuestro hacer diario.

Para terminar, y como complemento, te puedes bajar todas las aplicaciones que existen de las diferentes redes para los dispositivos móviles y trabajar desde cualquier lugar con el smartphone o tablet de tu elección.

¿Algunas herramientas que me lo hagan más llevadero?

Aparte de los servicios de blog que hemos descrito antes también os vamos a recomendar algunas herramientas gratuitas para la labor diaria:

Conclusiones

Estar hay que estar, pero sin perder los papeles ni demasiado tiempo, ya que las redes sociales deben ser parte de nuestro trabajo y una ayuda para nuestra promoción personal y de la empresa, pero sin convertirse en una obsesión, ni una carga temporal que nos desvíe de nuestros objetivos. En definitiva, deben ser una herramienta más de nuestra gestión y como tal debemos sacarle un rendimiento y no al contrario.

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